Dieta alcalina
Muchos de los alimentos que comemos hoy en día provocan un clima ácido en nuestro cuerpo y alteran nuestro equilibrio natural.
En las personas sanas, el valor del pH en la sangre siempre debe ser alcalino, incluyendo la linfa, la bilis, el tejido conjuntivo y la mayor parte del intestino delgado.
Demasiados dulces, carnes, bebidas gaseosas, productos lácteos, de harina blanca y alcohol son fuertes productores de ácidos, además del estrés y la falta de ejercicio. El cuerpo necesita después grandes cantidades de minerales para neutralizarlos.
Los signos de hiperacidez del cuerpo pueden manifestarse en la obstrucción de los vasos sanguíneos (arteriosclerosis) y la hipertensión, la pérdida de cabello y las uñas quebradizas, las manchas de la edad y la celulitis, la formación de cálculos en los riñones, la bilis y la vejiga o las inflamaciones como la artritis, la artrosis o el reumatismo.
La dieta alcalina tiene la finalidad de regular el equilibrio ácido-base para devolver el equilibrio al organismo, eliminar las sustancias nocivas y suministrar al cuerpo minerales y oligoelementos esenciales.
