Apiterapia
En la apiterapia se utilizan diversos productos apícolas, como el propóleo, el veneno de abejas, la miel, el polen, la jalea real y el aire de la colmena. Ya los antiguos chinos, egipcios, persas y mayas apreciaban los poderes curativos. Los productos se utilizan interna y externamente dependiendo de la forma de la apiterapia.
El veneno de abeja se utiliza a menudo contra diversos procesos inflamatorios como las enfermedades reumáticas, la esclerosis múltiple, la artritis y la artrosis. Se aplican pomadas o se inyecta el veneno. En la Medicina Tradicional China, el veneno se aplica directamente en varios puntos de acupuntura. La apitoxina es capaz de estimular el sistema inmunológico en el caso de una inmunodeficiencia existente y tiene un efecto amortiguador en el caso de reacciones inmunológicas excesivas; por lo tanto, tiene un efecto equilibrador en ambas direcciones.